
En su libro "el séptimo game", Guillermo Salatino cuenta una pequeña anécdota sobre Connors y su elemento de trabajo en un US Open: "Cuando ya la T2000 había dejado de fabricarse y Jimbo Connors se quedó sin raquetas para la final. Tomó el micrófono del Louis Amstrong y pidió a quien quisiera escucharlo que todo aquel que tuviera en su casa o club alguna T2000 se la prestara para jugar ...